Una vez controlado el cuerpo y definida la lateralidad del niño, nos ocuparemos de la orientación o percepción espacial, es necesario que el niño se mueva por un espacio, donde se desarrolle. La adquisición y desarrollo de la percepción espacial del niño irá en forma progresiva, empezando en relación al propio cuerpo, a los demás, objetos, y espacios externos. El dominio del espacio implica la apreciación de direcciones y orientación en el espacio, la apreciación de distancias, localización de un objeto en movimiento.
David Díaz Fernández
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario